Mujeres bolivianas y organizaciones sociales se solidarizan con el pueblo de Nicaragua

Diferentes organizaciones defensoras de derechos humanos, de defensa de la democracia y feministas se unen en una sola voz para expresar su repudio y preocupación por la violencia y la ruptura del sistema democrático en el hermano pueblo de Nicaragua.

Dichas organizaciones se presentaron en la residencia de la Embajada de Nicaragua de La Paz, Bolivia, para leer un comunicado y exigir el respeto de los Derechos Humanos del pueblo nicaragüense.

Las instituciones, colectivos ciudadanos, profesionales y activistas que firmamos a continuación, manifestamos públicamente nuestra firme condena al genocidio perpetrado por el gobierno de Nicaragua y expresamos nuestra profunda solidaridad con el pueblo nicaragüense que vive momentos aciagos, sumándonos a las múltiples voces que a nivel internacional se levantan contra esta flagrante violación a los derechos humanos, exigiendo el cese inmediato de la represión y el inicio de un proceso de pacificación en el que se respeten los derechos humanos y la voluntad del pueblo de Nicaragua.

Asimismo, censuramos la posición asumida por el gobierno boliviano de apoyo incondicional al régimen nicaragüense, hecho que constituye una peligrosa señal de pérdida del más mínimo sentido de respeto por la vida en los círculos del país y de alineamiento a un estilo de gobierno dictatorial y represor, lo que de ninguna manera representa el sentir del pueblo boliviano”, señala el pronunciamiento.

Pese a que el embajador nicaragüense y el personal de la Embajada se encontraban en el lugar, se negaron a recibir el comunicado. De hecho, el embajador se paró en la acera contraria y no tuvo la voluntad de conversar con la sociedad civil organizada de Bolivia. Incluso envió a la policía nacional al lugar, con la cual se tuvo un diálogo cordial.

El pueblo de Nicaragua y las hermanas feministas nos necesitan. Debemos estar presentes y acompañarlas en su lucha, no podemos quedarnos en un silencio cómplice con el genocida de Daniel Ortega.